A ver, a ver, qué te cuento, gentil ser humano que te has animado a entrar en mi rincón, movido por la curiosidad, o quizás por el azar (existe la posibilidad de que hayas cerrado los ojos y, tecleando a lo loco, escrito mi apellido). Ya que estás aquí, echa un vistazo, no te cortes, verás que tengo novelas de los géneros más diversos, algunas fotos divertidas y relatos en antologías de temas variados.
Voy a contarte algo de mí, a modo de confesión, tengo algo en común con Voldemort, me dejo el alma en mis escritos como él repartía la suya en los horrocruxes. Puede que sea mi manera de buscar la inmortalidad, pero no me voy a poner en plan profundo, estas líneas no dan para tanto. Y, si te animas a leer alguno de mis libros, desde aquí, mi más sincero agradecimiento, pues un emisor y un mensaje, sin receptor, se quedan en nada. Leyéndome, me completas.
Guadalupe Eichelbaum